viernes, 27 de marzo de 2009

EL ENCUENTRO DE LAS AVES DE PASO Y EL INICIO DE UN TRAJÍN

Era la noche de un jueves 19 de marzo del 2009. Me encontraba volando por la ciudad de México, específicamente en los terruños de Xochimilco, cuando encontré un lugar cuyo nombre era Aves de Paso. Decidí detener el vuelo y bajar a dicho nido a beber un poco de experiencia antes de continuar. Cuando llegué, me encontré con otras aves pasajeras, que igual quisieron aterrizar un momento, quizás para descansar, aprender o soñar; al tenerlas junto a mí observe que nos habíamos transformado en sombras con aspecto humano, me acerque con la intención de saber más de ellos, dejamos de silbar como las aves que éramos y entablamos comunicación a la manera de los hombres. Al instante alguno de nosotros hablaba y dejamos de ser sombras y comenzamos a tornarnos en un brillo especial, a convertirnos en un cuerpo con luz y color, a tener un rostro que nos definía y caracterizaba. Iniciamos la poiesis (no me refiero a que nos convertimos en pollos o algo por el estilo, sino que principiamos a crear algo), empezamos a pintar un mundo, nuestro mundo, un lugar de artistas, personas con nueva ilusión, con ganas de vivir y de fomentar la cultura de manera colectiva, unida; quisimos dejar de volar por los cielos solos y comenzar a caminar por la tierra juntos; nos dimos cuenta que las alas son para aquellos que quieren estar en el cielo y decimos tener piernas y pies para realizar este trajín por la tierra; nos tomamos de la manos, porque nos dimos cuenta que los brazos y las manos sirven para abrazar al otro, para ayudarlo a vivir, a conocer, a caminar, a volver sus sueños tangibles. Estábamos en Xochimilco y decidimos aprovechar sus bellos canales, para comenzar nuestro recorrido, ser navegantes e ir en búsqueda de personas como nosotros, o de personas que deseen conocernos; conocer nuestros sueños, metas, ilusiones, temores, pesadillas y demás cosas de la vida; armamos una trajinera con el esfuerzo de cada uno de nosotros y zarpamos de aquel lugar. Nuestra meta es seguir navegando, detenernos de vez en cuando en las chinampas, calles, pueblos, barrios de Xochimilco, ¿y porque no? también navegar por el mundo entero; concebir estos lugares como puertos para ofrecer nuestro producto a los nativos, intercambiar nuestro quehacer e invitarlos a unirse a nuestra barca. Hemos comenzado este trajín y seguiremos trajinando hasta donde nuestro cuerpo, mente, alma y corazón nos lo permitan; nos movemos juntos, apoyados el uno del otro, como una falange espartana, con la diferencia de que la nuestra no es una estrategia bélica o militar, sino una estrategia ideológica, artística, cultural. Ya hemos zarpado y la próxima parada es el puerto conocido como “La espalda de Dios” el 1 de abril a las 20 horas. (Michael Santino)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Total de visitantes

Escríbenos

Ponte en contacto con nosotros, esperamos tus comentarios y colaboraciones: colectivotrajin@gmail.com